La retinopatía diabética es una complicación común de la diabetes que afecta los ojos. Se produce por el daño progresivo a los vasos sanguíneos de la retina debido a niveles altos de glucosa en sangre. Si no se detecta y trata a tiempo, puede causar pérdida severa de la visión e incluso ceguera.
Detección de la Retinopatía Diabética
La detección temprana es fundamental para prevenir complicaciones. Los métodos más comunes incluyen:
- Examen de fondo de ojo (oftalmoscopia): el oftalmólogo dilata la pupila y examina la retina con un oftalmoscopio. Es el método más común.
- Fotografía de retina (retinografía): se toma una foto del fondo del ojo para detectar lesiones.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): técnica no invasiva que permite ver las capas de la retina con gran detalle.
- Angiografía con fluoresceína: se inyecta un colorante en una vena del brazo y se toman imágenes para observar la circulación en la retina.
Frecuencia recomendada:
- Personas con diabetes tipo 1: examen anual desde los 5 años del diagnóstico.
- Personas con diabetes tipo 2: examen desde el momento del diagnóstico, luego una vez al año.
Tratamiento de la Retinopatía Diabética
El tratamiento depende del grado de avance de la enfermedad:
1. Etapas iniciales (retinopatía no proliferativa leve o moderada):
- Control estricto de la diabetes (glucosa, presión arterial, colesterol).
- Monitoreo frecuente.
- Aún no se requiere tratamiento ocular directo.
2. Etapas avanzadas (retinopatía proliferativa o edema macular):
Opciones terapéuticas:
- Fotocoagulación láser: sella los vasos sanguíneos con fugas. Previene la progresión, pero no recupera visión ya perdida.
- Inyecciones intravítreas de antiangiogénicos (anti-VEGF): medicamentos como ranibizumab (Lucentis), aflibercept (Eylea) o bevacizumab (Avastin). Reducen el edema macular y previenen el crecimiento de nuevos vasos.
- Cirugía (vitrectomía): indicada en casos de hemorragia vítrea severa o desprendimiento de retina. Permite remover sangre y tejido cicatricial del interior del ojo.
✅ Prevención
- Controlar estrictamente la glucemia (HbA1c <7%).
- Mantener la presión arterial y el colesterol en niveles normales.
- Realizar controles oftalmológicos anuales.
- Dejar de fumar, hacer ejercicio y mantener una dieta equilibrada.